TMS para el autismo

TMS para el autismo

La estimulación magnética transcraneal (TMS) es una terapia aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) que ha demostrado ser beneficiosa en el tratamiento de diferentes afecciones de salud mental.

En los Estados Unidos, millones de adultos viven con trastornos del espectro autista. Sin embargo, nuestras sociedades aún no han creado suficientes programas para apoyar las necesidades de las personas neurodivergentes. Si bien algunos programas satisfacen las necesidades educativas o médicas de los niños con autismo, los recursos se vuelven limitados más adelante en la vida.

Una vez que los niños con autismo alcanzan la edad adulta, muchos tienen que navegar por el mundo sin apoyo, lo que hace que actividades como encontrar un trabajo o postularse a la universidad se vuelvan estresantes.

Sin embargo, la terapia de estimulación magnética transcraneal (TMS) ha demostrado ser un gran aliado para ayudar a las personas a controlar los síntomas del autismo. A continuación, exploramos los aspectos más importantes de este trastorno del desarrollo y cómo el tratamiento con TMS puede ayudar a las personas con autismo a mejorar su calidad de vida.

¿Qué es el trastorno del espectro autista (TEA)?

El trastorno del espectro autista (TEA) es un término general que explica una condición de desarrollo compleja que afecta aproximadamente 2.21% de los adultos en los Estados Unidos.

Hasta 2013, la La Asociación Estadounidense de Psiquiatría (APA) distinguió cuatro tipos diferentes de autismo: trastorno autista, síndrome de Asperger, trastorno desintegrativo infantil y trastorno generalizado del desarrollo no especificado (PDD-NOS). Sin embargo, después de 2013, la APA agrupó estas condiciones de salud mental bajo el término general de trastorno del espectro autista.

¿Significa esto que las personas que experimentan autismo tienen los mismos síntomas? Ciertamente no. Y definitivamente no significa que las personas diagnosticadas con trastorno del espectro autista tengan el mismo nivel de funcionamiento.

Cada persona es diferente, y las necesidades mentales, emocionales o físicas de alguien que vive con autismo pueden diferir de las necesidades de otra persona con la misma condición de desarrollo. Sin embargo, lo que la mayoría de las personas con autismo tienen en común es que sus síntomas comienzan en la primera infancia y continúan por el resto de sus vidas.

Síntomas del trastorno del espectro autista (TEA)

El trastorno del espectro autista es una condición que afecta diferentes áreas del desarrollo de una persona, incluidas sus habilidades sociales o de comunicación, comportamientos, intereses y procesamiento sensorial.

Los síntomas autistas a menudo se vuelven visibles cuando un niño tiene entre 2 y 3 años. Dependiendo del nivel de apoyo y tratamientos que reciba un niño, estos síntomas pueden mejorar significativamente o empeorar. Por esta razón, las intervenciones tempranas son vitales para ayudar a que un niño con autismo prospere y se convierta en un adulto independiente.

A continuación, analizamos algunos de los síntomas más comunes del trastorno del espectro autista y cómo pueden verse en la primera infancia.

Comportamientos

repetitivos Los comportamientos repetitivos pueden manifestarse de varias maneras. A veces, pueden parecer movimientos físicos repetitivos, como mecerse o caminar de un lado a otro. Otras veces, un niño o un adulto pueden ordenar los objetos repetidamente (es decir, poner comida en un plato o clasificar la ropa por tipo o color). Los comportamientos repetitivos también pueden manifestarse como mirar fijamente las cosas durante un tiempo considerable o estar hiperconcentrado al participar en algunas actividades.

Los niños a menudo se involucran en comportamientos repetitivos como parte de su proceso de aprendizaje. Cuanto más repitan, más probable es que dominen alguna habilidad específica. Esto puede hacer que te preguntes, "¿cómo puedo distinguir los comportamientos repetitivos autistas de los comportamientos no autistas?" A menudo, esto requiere una evaluación de los padres, los maestros y el pediatra del niño. Los comportamientos repetitivos autistas tienden a ser más problemáticos o perjudiciales.

Por ejemplo, un niño puede negarse a comer cualquier alimento si no está colocado adecuadamente, o puede pasar mucho tiempo forrando su comida sin siquiera molestarse en probar un bocado. Además, los niños pueden comenzar a aplaudir repetidamente sin motivo aparente y continuar haciéndolo incluso cuando se les pide que se detengan.

Cuando los niños son interrumpidos por su comportamiento repetitivo o cuando se cambia repentinamente una rutina, pueden agitarse o angustiarse.

Problemas de procesamiento sensorial

Esto puede tomar la forma de ser hiposensible o hipersensible a la información sensorial. La hiposensibilidad se refiere a una menor capacidad para procesar la experiencia sensorial. Por lo tanto, la persona necesita tener una exposición más intensa o prolongada a una experiencia sensorial para encontrar placer, alegría o comodidad (es decir, lavarse las manos muchas veces al día o frotarse las manos continuamente con ciertas texturas).

Por el contrario, la hipersensibilidad se refiere a una reacción exagerada a las experiencias sensoriales. Por lo tanto, una persona evitará experiencias sensoriales moderadas o intensas (es decir, conciertos, lugares ruidosos, luces fluorescentes).

Los niños con autismo pueden sentirse cómodos al masticar objetos (no comida) con diferentes texturas. También pueden frotarse las manos continuamente con objetos o ropa particulares.

Cuando un niño experimenta hipersensibilidad, puede comenzar a taparse los ojos y los oídos cuando aumenta la información sensorial. En algunos casos, un niño puede cerrarse por completo cuando tiene que unirse a grupos grandes, ir a lugares concurridos, tiendas o fiestas.

Problemas de comunicación y desarrollo del lenguaje A las

personas con autismo les puede resultar difícil captar gestos no verbales, señales sociales, dobles sentidos o ideas abstractas. En algunos casos, el lenguaje puede volverse una de las áreas más afectadas en el desarrollo de un niño.

El autismo puede afectar la capacidad de una persona para comprender lo que dicen otras personas y su capacidad para comunicarse con el habla.

Cuando los niños comienzan a mostrar signos de autismo, uno de los síntomas más visibles tiene que ver con la comunicación y el lenguaje. Por ejemplo, un niño puede repetir en exceso una palabra o frase que dijo otra persona.

Los niños también pueden comenzar a repetir palabras no relacionadas con la conversación. O bien, pueden comenzar a pronunciar palabras o frases con un tono de voz inusual (es decir, una voz aguda como la de un robot).

Dificultades para establecer nuevas relaciones

Es un mito que los niños y adultos con trastorno del espectro autista no pueden entablar relaciones. El autismo no impide que las personas aprecien, amen o sean amigos de los demás. Sin embargo, pueden surgir dificultades para establecer nuevas relaciones debido a las señales que mencionamos anteriormente.

En otras palabras, a las personas con autismo les puede resultar difícil interactuar con sus compañeros u otras personas debido a un retraso en el desarrollo del lenguaje o cognitivo, dificultades para adaptarse a algunos entornos o participar en comportamientos repetitivos o hiperconcentrados, entre otros.

Los niños con autismo pueden experimentar aislamiento o discriminación en las escuelas u otros entornos donde existe una falta de conciencia sobre el autismo. Los niños con autismo tienen las mismas necesidades emocionales de conectarse, jugar y relacionarse con los demás. Sin embargo, a veces pueden sentirse abrumados cuando nuevas personas entran en sus vidas o cuando tienen que procesar mucha información (es decir, aprender nuevos juegos, interactuar en grupos grandes, asistir a eventos escolares, etc.).

Como todos los demás, las personas con autismo tienen fortalezas, debilidades y necesidades únicas. El autismo no una enfermedad y no tiene por qué impedir que alguien viva una vida sana, satisfactoria e independiente.

Según la etapa de desarrollo de una persona, encontrar los servicios y el apoyo adecuados es clave para prosperar y mejorar el bienestar mental.

¿Qué es la estimulación magnética transcraneal (TMS)?

El tratamiento de estimulación magnética transcraneal es una forma de estimulación cerebral no invasiva que aplica pulsos magnéticos a la corteza prefrontal de una persona y otras áreas del cerebro. Estos pulsos electromagnéticos pueden estimular una región cerebral objetivo, células cerebrales y redes neurológicas.

Según el estado de salud mental de una persona, la estimulación magnética transcraneal repetitiva (EMTr) tiene el poder de despertar o disminuir redes de células cerebrales. Esto se puede hacer alterando la intensidad de los pulsos magnéticos de baja a alta frecuencia. La estimulación de baja frecuencia ayuda a calmar la actividad cerebral, mientras que la estimulación de alta frecuencia ayuda a reactivar las regiones del cerebro.

Cuando hablamos de estimulación magnética de alta frecuencia, no estamos hablando de terapia electroconvulsiva (TEC). La terapia electroconvulsiva es un tratamiento completamente diferente que utiliza un tipo de estimulación cerebral más invasiva. Este tratamiento se usa bajo anestesia ya que la persona puede correr el riesgo de sufrir convulsiones, y solo se emplea siguiendo ciertos protocolos para condiciones neurológicas y psiquiátricas específicas.

¿Cómo funciona TMS?

La estimulación magnética transcraneal utiliza una tecnología similar a una máquina de resonancia magnética. Es indoloro, bien tolerado y no invasivo. No requiere anestesia y tiene pocos o ningún efecto secundario. Durante una sesión de TMS, un técnico coloca una bobina de electroimán en el cuero cabelludo. Esta bobina envía pulsos magnéticos suaves para estimular una región específica del cerebro. Este tratamiento solo se dirige al área del cerebro afectada y no a todo el cerebro.

La inducción electromagnética puede variar en intensidad, frecuencia y duración según su condición neurológica o de desarrollo específica.

Durante más de una década, la estimulación magnética transcraneal repetitiva ha sido un procedimiento aprobado por la FDA para tratar los síntomas del trastorno depresivo mayor, la ansiedad, el trastorno obsesivo-compulsivo, el trastorno de estrés postraumático (TEPT), las adicciones y condicionesotrasMuchos estudios y ensayos clínicos también muestran que El tratamiento con TMS es seguro en jóvenes y adultos.

Ahora, es posible que se pregunte si la estimulación magnética transcraneal es una terapia apropiada, efectiva y, lo que es más importante, segura para alguien que sufre de autismo. Después de todo, existen muchos tratamientos prometedores que no tienen en cuenta las necesidades de esta población específica.

¿Cómo puede la terapia TMS tratar el autismo?

Cada año, los científicos e investigadores reconocen los beneficios de usar la estimulación magnética transcraneal repetitiva (rTMS) como un enfoque seguro y sin dolor para controlar los síntomas asociados con el autismo. En la actualidad, congresos internacionales sobre neurociencia clínica y organizaciones de todo el mundo están dando a conocer las importantes mejoras que la estimulación magnética transcraneal ha tenido en la vida de muchas personas.

Estudios recientes y ensayos clínicos controlados han demostrado que la terapia de estimulación magnética transcraneal puede activar varias regiones del cerebro responsables de los síntomas centrales del autismo. Estas regiones del cerebro incluyen la corteza prefrontal, la corteza prefrontal dorsolateral, la corteza prefrontal medial y la corteza parietal.

Al dirigirse a regiones específicas del cerebro, la terapia de estimulación magnética transcraneal puede:

  • reducir el comportamiento repetitivo.
  • tratar la irritabilidad o los síntomas depresivos.
  • mejorar el funcionamiento motor.
  • abordar problemas de atención (es decir, cambio de atención, hiperenfoque).
  • abordar otros síntomas del TEA, como problemas para dormir o comer.

La terapia de estimulación magnética transcraneal utiliza pulsos magnéticos que no son perceptibles para la mayoría de las personas. Esto hace que el tratamiento con TMS sea una alternativa adecuada y bien tolerada para las personas que experimentan hipersensibilidad.

Por último, pero no menos importante, los estudios han sugerido que el tratamiento con TMS mejora la plasticidad cerebral, la capacidad del cerebro para crear nuevas redes neuronales. El aumento de la plasticidad cerebral en las personas con autismo es importante, ya que permite que el cerebro comprenda cosas nuevas, participe en nuevos comportamientos y aprenda nuevas habilidades de afrontamiento para regular las emociones.

Limitaciones de la terapia TMS para tratar el autismo

La estimulación magnética transcraneal no pretende ser una cura para curar a las personas en el espectro del autismo. Como hemos mencionado antes, el espectro autista no se considera una enfermedad sino una condición de desarrollo diferente.

Aunque la terapia TMS es adecuada para la mayoría de las personas, no se recomienda para aquellos con antecedentes de convulsiones o lesiones cerebrales. Además, la terapia TMS no se recomienda para aquellos que tienen dispositivos de estimulación eléctrica o de metal implantados en la cabeza.

¿Qué podemos hacer para ayudar?

En GIA Miami, somos un equipo de profesionales de la salud compasivos, multiculturales y multilingües listos para darle la bienvenida y escuchar sus necesidades.

Ya sea que usted o un ser querido esté experimentando autismo, estaremos encantados de analizar las opciones de tratamiento disponibles para usted. Estamos conscientes de crear planes de tratamiento que satisfagan las necesidades de cada persona.

Nuestro objetivo es utilizar nuestros conocimientos, tecnologías modernas y habilidades para mejorar su bienestar de por vida. A este enfoque lo llamamos el método GIA.

¿Que esperar?

Cuando se sienta listo para venir a nuestras instalaciones, puede esperar ingresar a un espacio cómodo y seguro. Puede esperar que lo escuchen sin juzgarlo y que lo traten con el máximo respeto.

Dependiendo de su caso, nuestros profesionales de salud mental con licencia hablarán con usted sobre cómo completar un evaluación psicológica o evaluación psiquiátrica como primer paso de su proceso de curación.

Aprenderá sobre nuestros tratamientos, incluida la estimulación magnética transcraneal repetitiva (rTMS), la psicoterapia, la terapia grupal y la telesalud. ¡Y será más que bienvenido a compartir sus pensamientos, hacer cualquier pregunta y expresarse tal como es!

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Si desea obtener más información sobre el TMS repetitivo o desea obtener más información sobre los beneficios del TMS, no dude en comunicarse con llámanos al 561.462.4099. Estamos disponibles 24/7.También puede enviarnos un correo electrónico a info@gia.miami para hacer preguntas o compartir cualquier inquietud. Damos la bienvenida a personas de todos los ámbitos de la vida y nos sentimos orgullosos de ofrecer nuestros servicios en inglés y español_

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